¿Por qué contratar a un fotógrafo profesional?

09 de agosto, 2013 - Bodas - Comentarios -

Organizar una boda no es tarea fácil, conlleva un gran esfuerzo económico y es por ello que muchas veces tendemos a recortar en aspectos que no nos parecen tan importantes. Desgraciadamente el sector de la fotografía se ha devaluado gracias a empresas que, literalmente, tiran los precios. Esto genera una desconfianza hacia los profesionales que verdaderamente valoramos nuestro trabajo, y que invertimos en ofrecer al cliente servicios y productos de máxima calidad.

 

El reportaje de boda es un producto que vais a poder disfrutar durante toda vuestra vida, y los recuerdos y emociones que se consiguen generar son impagables.

 

La pregunta es ¿por qué voy a pagar más a un fotógrafo si otro me ofrece lo mismo a menor precio? Paraos a pensar un segundo en lo que os ofrecen ambos fotógrafos ¿es realmente lo mismo?

 

  • Un fotógrafo profesional ofrecerá un trato excepcional a su cliente, concertará tantas citas con vosotros como sean necesarias, hasta el punto de alcanzar la confianza necesaria para tratar con vosotros, no como si fuerais un cliente cualquiera, un número, sino de personas a personas.
  • Un fotógrafo profesional nunca subcontratará a otro. Su trabajo es absolutamente personal, es su marca, y solamente el podrá ofreceros ese trabajo y ese estilo personal.
  • Un fotógrafo profesional se vende por sí solo, sin necesidad de desacreditar al resto de compañeros de profesión.
  • Un fotógrafo profesional pone a vuestra disposición las mejores técnicas y tecnologías (y con esto no nos referimos necesariamente a las más caras, sino a las más adecuadas), así como los mejores productos finales.
  • Un fotógrafo profesional invierte mucho tiempo y dinero en formarse para conocer las tendencias del mercado.
  • Un fotógrafo profesional cuida los detalles, es educado y respetuoso.
  • Un fotógrafo profesional firma un contrato con vosotros especificando cuáles son sus servicios, y os entregará la factura pertinente, como garantía de su trabajo y de su profesionalidad.

 

Realizar un reportaje de boda no consiste únicamente en ir a la boda y disparar un montón de fotografías. Hay que tener en cuenta el trabajo previo, en el que se incluyen las entrevistas para conocer a los novios, el estudio y conocimiento de las localizaciones en las que se va a desarrollar la boda; y el trabajo posterior que conlleva una selección cuidadosa de las fotografías, la edición de todas y cada una de ellas, y la maquetación del álbum. Todas estas horas están incluidas en las tarifas de un fotógrafo profesional, así  como los gastos derivados de la producción del álbum, de cotización, los impuestos, la amortización del equipo y las horas de experiencia y de formación.

 

Si aún sigues pensando porqué deberías contratar a un fotógrafo si otro te ofrece un precio más bajo, valora si realmente están en igualdad de condiciones.